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Reflexiones, comentarios y anecdotas de un aprendiz de mucho y maestro de nada.

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En este Blog dejaremos las ideas que se me vayan ocurriendo escribir y que a nadie le apetecerá leer... o no!

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Martes, 14 de marzo de 2006

Un cuento de hadas

Y a quién le importa si eres pesado aunque no se te nota, débil oscuro, borde cobarde, torpe que pierdes el ritmo en el baile.

Quiere que vayas con ella a los cines, y comprar una bolsa de nada y apaguen la luz y morir abrazados


Hace mucho tiempo, en una época en la que nada brillaba del todo ni nada llegaba a estar del todo apagado, andaba de un lado para otro en este mundo caótico un elfo.

No era un elfo normal, era como tú lo conoces, de hecho todavía no era ni siquiera eso, o por lo menos él no lo sabía. Era un elfo que no sabía que esto era cierto, a pesar de buscar en todas partes algún sitio donde poder reflejarse y descubrir qué era él realmente no lograba descubrirlo.
Durante mucho tiempo este elfo anduvo recorriendo mundo, entrando en lugares y saliendo de ellos de la misma forma que había entrado, sin llegar a conocer que tipo de criatura era. Así que a fuerza de andar errante por el mundo llegó a acostumbrarse a ir de un lado a otro sin saber quien era realmente, había aceptado este modo de vida como el
suyo, nunca llegaría a saber quien era y todo se limitaría a una eterna búsqueda en ese mundo medio encendido por pasiones irrealizables y medio apagado por la falta de razones verdaderas para hacer las cosas, en un continuo ir y venir, pasando por lugares y olvidandolos despues, sin tener un lugar en el que verdaderamente saber quien era.
Un buen día, y como fruto de una mala orientación y de un retraso (de los de tiempo) nuestro elfo se perdió, y buscando un bosque pequeñito se encontró en uno muy grande, al principio todo pareció como siempre, de nuevo estaba en el lugar equivocado, todos los seres de ese bosque tenian ya sus que haceres y lo peor de todo, todos parecian saber perfectamente quienes eran (más tarde nuestro elfo descubriría que había algunos seres más perdidos aún que él, que ni siquiera se habían preguntado nunca que clase de ser eran). El elfo decidió quedarse un poco, (pòr un año quizá) como llevaba haciendo hasta entonces y probar suerte, despues se iría a buscar aquel bosque pequeño al que quiso ir en un principio. Los dias pasaban en el nuevo lugar en el que se encontraba el elfo y poco a poco se fué dando cuenta que lo que estaba buscando en aquel bosque pequeño era lo que había en este bosque grande, de hecho llegó a darse cuenta que todo lo que estaba descubriendo en el bosque era lo que siempre había buscado, las herramientas y los utensilios para cambiar este mundo medio apagado medio encendidio, y desde ese día todo pareció estar un poquito más iluminado, entonces fué cuando decidió quedarse, pero seguía sin saber quien era realmente y esto lo apenaba muchísimo.
Un buen día ocurrió algo que no se esperaba. Andando por el bosque se percató de que otro ser, algo más pequeño e increiblemente bello le seguía, o eso le llegó a parecer por un momento, sus miradas se cruzaron y sintió lo que nunca antes había sentido, algo lo traspasó de un lado a otro, pero en vez de hacerle daño le dejó la sensación más deliciosa que jamas había experimentado.

Cuando volvió a mirar ese ser del bosque no estaba. ¿Qué había sido eso? ¿Quién era ese ser tan bello que solo con la mirada había provocado aquello? Ahora tenía dos dudas de identidad, la suya propia y la de este ser.
La siguiente vez que se encontró al ser le siguió pareciendo que este le seguía, pero solo a veces, puesto que había conseguido comportarse de forma que el elfo se estaba volviendo loco, ya no sabía si era paranoia suya o realmente le estaba siguiendo, durante varios dias el elfo la observó desde lejos, puesto que el elfo vivía en la parte de atras del bosque y este ser vivía más hacia la parte de alante, y un buen día sucedió, al parecer fue por error del ser, pero al elfo le bastó, sus miradas se volvieron a cruzar, esta vez algo acompañó a este hecho, algo maravilloso que transformaría todo lo que el elfo había conocido hasta entonces, a esa mirada lo acompañaba una sonrisa, la sonrisa más bonita del mundo, un gesto que indudablemente podría mover montañas si hiciese falta, un gesto por el cual el elfo comprendió lo que era el polvo de hadas y el poder que tenía pues voló gracias a este polvo de hadas en mil direcciones en tan solo unos instantes y ciando volvió en si, el hada, que desde ese momento ya sabía que era un hada, seguía actuando como si nada pasase. Pero algo había cambiado en su forma de ver el mundo, ya nada estaba apgado, todo estaba encendido, todo brillaba, a veces con un amarillo esplendido que daba el sol a todas las cosas y las calentaba dandolas vida, otras veces era con un fulgor de plata que la luna hacía que todo pareciese realmente mágico...
Había que hacer algo, ese ser le había dado al elfo motivos de sobra para que este se atreviese a acercarse, así que haciendo un esfuerzo el elfo cambió de sitio en el bosque para poder estar más cerca del hada, bastaba preguntar cualquier cosa sobre el funcionamiento del bosque para poder volver a mirarla, y esta vez desde cerca, y así fué. Por lo visto todos los seres del bosque se reunirían para cenar y él estaba invitado, ese sería el día en que el elfo le confesaía al hada que la amaba y que gracias a ella todo había cobrado sentido de nuevo. Pero no fué así, fué mucho mejor, por acción de el azar, el destino o quizá terceros seres del bosque todo sucedió antes y de la forma más bonita que cabe imaginar, sin palabras que pudiesen estropear el momento, solo con una mirada igual de sincera que la primera vez que se miraron y pasó lo que era inevitable que pasara, se besaron. La tierra se paró, la música que en ese momento sonaba dejó de hacerlo, el resto de los seres del bosque se hicieron a un lado para no estropear algo tan bello, solo los que hayan podido saborear algo tan especial como un beso de verdad sabrán a lo que me refiero, el elfo estaba seguro de que todos los planetas del universo estaban alineados en ese momento, que no había nada, absolutamente nada que pudiese hacer que ese beso no cumpliera su función, y así fue, nada evitó que ambos se dijeran despues de besarse que querían seguir teniendo besos como ese por muuuuuuchos más años que los que en la conciencia de un elfo, un hada o un hombre podría imaginar.
Al poco de ocurrir esto, y sin que el hada esta vez se diera cuenta, al elfo le volvió a ocurrir algo maravilloso, el hada le comentó lo que ella era y le explicó lo que era él, si por fin alguien le explicó al elfo que él era eso, un elfo, pero no un elfo cualquiera, era algo mucho mejor, era un niño elfo, lo cual significaba que le daba aún muchos más años que le permitirian recuperar todo el tiempo que había perdido vagando por el mundo buscando su identidad, y lo más maavilloso del caso es que todo ese tiempo que tenía para actuar lo podía hacer en su compañía.
Desde entonces todo lo que hizo el elfo tuvo sentido, entendió quien era, sabía lo que quería hacer, veia todo desde un manto de luz gracias a que su hadita, su pequeña hada nocturna, había usado su magia con él. Y lo más importante fué que el elfo se prometió intentar que el hada tuviese esa sonrisa capaz de cambiar el mundo en sus labios por siempre...



Si lo consiguió siempre o si metió la pata una y mil veces, eso, nunca lo llegaremos a saber, por lo menos no en este cuento, lo que os puedo asegurar es que hoy día, el elfo sigue luchando por robarle una sonrisa al hada, aunque solo sea una más cada vez.

Por: Almejandrito | Papelitos | Comentarios (4) | Referencias (0)

Comentarios

Muy bueno tu blog, me encanta encontrarme sitios así. Espero seguir leyéndote a menudo.

Un saludo

ladychena | 04-04-2006 09:27:14

qe | 12-04-2006 04:39:11

Me encantaría conocer a tu madre para poder darle las gracias personalmente, gracias por haberte traído al mundo y gracias por ceder tiempo de tu compañía.
Y a tí no hace falta que te de las gracias, ya sabes que cuentas con todo mi cariño. Me alegro de haberte conocido.
Tengo la extraña sensación en mi interior que me dice que este es el comienzo de un largo camino.
Un abrazo enorme,
Blanca

Blanca | 15-04-2006 19:48:49

No te lo dije en su momento, pero nadie me había escrito algo tan hermoso...
Gracias, Niño Elfo, por brillar con una luz tan clara y tan cálida.

Tu hada

hada nocturna | 18-05-2006 05:54:43

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